
Entre estas dos imágenes distan unos 25 años, viajando alrededor del mundo y dedicándome a esta bonita profesión que es guiar. Durante muchos años he trabajado y aprendido en una de las agencias más punteras del turismo alternativo.
Entre ambas imágenes se encuentran muchos caminos recorridos, situaciones resueltas, pasaportes caducados y manjares compartidos. También muchos zapatos desgastados, y la suerte de tener amigos y amigas alrededor del mundo. No puedo más que agradecer toda la experiencia adquirida y la fortuna de sentir que he vivido muchas vidas en una.
Por eso diseño viajes exclusivos a medida. Los preparo contigo y para ti, con detalle, porque conozco muy bien el terreno y también a muchas personas en los destinos con los que trabajo. Esa experiencia y esa red local me permiten proponerte cosas distintas: rutas que tienen sentido, lugares a los que no llegarías por tu cuenta y encuentros con personas que solo pueden suceder si sabes donde encontrar esas joyas.



Para explicar quién soy te contaré que soy una mente inquieta. Desde jovencita jamás pude tener un trabajo único o dedicarme a una sola cosa, así que fui llenando mi mochila de experiencias que me nutrían. Eso provocó en muchas ocasiones el típico comentario de “¡A ver si te centras!”, cosa que me provocó la duda de si mi abuela tenía razón y yo era una “cabecita loca” o realmente yo tenía la habilidad de vivir viajando y hacer de ello una virtud. Ahora veo que sí, que mi abuela no tenía mucha razón, porque yo aburrirme, no me he aburrido jamás.
He tenido muchas experiencias gratas y rocambolescas, he recorrido muchos caminos, algunos más agradables y otros más intensos, he tenido la fortuna de tener contacto con muchas culturas y todo ello me ha convertido en quien soy.
De pequeña siempre sentí de una forma muy intensa que mi mundo estaba ahí fuera y que quería conocerlo. Recuerdo mirar la televisión y mientras mi hermano quería ser León de profesión, yo deseaba ser Arturo Pérez Reverte y transmitir la guerra de Sarajevo. ¡Apuntaba maneras!, así que busqué la forma de irme bien lejos y vivir experiencias sola con una mochila al hombro. Tengo claro que esa influencia viene de mi madre y de antepasadas valientes que a principios de siglo emigraron a lugares remotos. De ellas surgió ese gusanillo que tenemos las personas que amamos viajar.
Viví muchos años en movimiento, dando vueltas con mi vieja Canon. Observé, experimenté y pronto acabé convirtiendo mi caminar en mi profesión. Así, durante años, he acompañado a innumerables grupos de personas a conocer destinos remotos. Hoy vuelo sola y decido acompañarte en un formato más pequeño y con mi huella en cada viaje. Aquí te presento esta aventura donde organizo viajes exclusivos y aporto experiencias auténticas.
Más de 25 años guiando grupos en lugares remotos

Conocerme un poco más
y así entender mis viajes
25 años guiando grupos en lugares remotos.
Una vida paralela dedicada a la educación viva, el medio ambiente, el ecoturismo, el crecimiento personal y un sinfín de proyectos.
Promotora cultural de eventos artísticos.
Trilingüe.
Madre viajera.
Lectora entregada a las historias que se esconden entre los libros.
Y un largo etc.


EL EQUIPO
Claro, no estoy sola en esto. Detrás de mí hay personas con las que he establecido vínculos a lo largo de los años. Con ellas he compartido grandes momentos y por ello y tras muchas experiencias vividas, tengo mi confianza puesta en ellos. Esas personas son parte importante de este proyecto, ya que vamos a visitar sus países. Yo soy la que mueve los hilos, ellos son los magos que hacen que las cosas se hagan realidad.









FILOSOFIA VIAJERA Y ECOTURISMO
Soy muy consciente que volar es de lo menos ecológico que hay en este planeta, aun así intentamos crear las rutas dentro de los principios del ecoturismo. Que tu huella en estos lugares sea la mínima, que tu aportación vaya directamente a las poblaciones locales, que puedas salir informado sobre todo aquello que sucede en sus lugares y puedas apoyarlos con cada uno de tus pasos.
Te puedo mostrar países y personas, pero no se trata de atraparlos con una cámara fotográfica como si de un safari se tratase. Llevo muchos años observando cómo consumimos lugares a un ritmo trepidante, como si se nos acabase la vida. Por ello te invito a vivir esta aventura para ofrecerte experiencias reales, palpitantes, para crear y establecer vínculos con personas. Compartir, sentir y observar.. eso es viajar para mí. ¿Estás preparado?
